
Con más de tres décadas vinculado al carnaval francomacorisano, Víctor Grey convirtió su experiencia en la base de un proyecto que hoy es referencia dentro de las festividades culturales del municipio: Los Faraones, agrupación que surgió en 2017 y debutó oficialmente en las calles en 2018, marcando desde entonces una presencia constante y ascendente.
Grey explicó que la creación del grupo no respondió inicialmente a un plan estructurado, sino al impulso de un compadre a quien introdujo en el carnaval años atrás y que, tras el la disolución de su antiguo colectivo, lo motivó a iniciar una nueva etapa.
La primera reunión organizativa se realizó en el sector Campo Fernández, lugar donde Grey residía con su compadre Edwin Javier en ese momento. Sin embargo, aclaró que la agrupación no nació como un colectivo exclusivo de ese sector, sino que desde sus inicios estuvo integrada por amigos provenientes de distintos puntos de la ciudad.
Para Grey, sus 30 años de participación en el carnaval influyeron directamente en la visión de Faraones, principalmente en la disciplina organizativa y en la búsqueda constante de calidad. Reconoció que los primeros obstáculos fueron de carácter económico, debido al alto costo que implica participar con estándares elevados.
Al referirse al lugar que ocupa Faraones en la actualidad, Grey sostuvo que la agrupación se ha convertido en un referente y en lo que definió como una “marca ciudad” dentro del carnaval de San Francisco de Macorís. Señaló que, a lo largo de su trayectoria, el grupo ha mantenido un nivel de presentación que le ha permitido consolidar una identidad de constancia y calidad, respaldada por el apoyo del público.
Indicó además que el legado principal de Faraones ha sido incentivar a otros carnavaleros a elevar sus propuestas, contribuyendo a un cambio progresivo en la dinámica del carnaval local y atrayendo a una nueva generación de participantes.
Juventud y cultura como eje central
Uno de los aspectos que Grey resaltó con mayor énfasis fue la integración de jóvenes al proyecto. Explicó que Faraones ha servido como espacio de formación cultural a través de la diversión, en un contexto donde, según su apreciación, parte de la juventud se encuentra desvinculada de las tradiciones.
La esencia del grupo, afirmó, radica en las personas que lo conforman: jóvenes comprometidos con la organización, la coordinación y la dinámica interna del colectivo. Para el fundador, más que los disfraces, el verdadero valor de Faraones está en el sentido de pertenencia y compromiso de sus integrantes.
En cuanto al aporte a la identidad del carnaval, Grey reconoció que históricamente San Francisco de Macorís adoptó estilos provenientes de otras provincias, lo que limitó el desarrollo de una tradición completamente propia. No obstante, indicó que Faraones ha iniciado un proceso de incorporación de elementos locales, como el cacao y el solenodonte, integrados en su propuesta visual como símbolos iniciales de una identidad en construcción.
Subrayó que la cultura no puede imponerse, sino que se desarrolla de manera orgánica, por lo que considera que el trabajo actual representa un intento de fortalecer rasgos distintivos del carnaval francomacorisano.
Actualmente, Faraones agrupa a más de un centenar de integrantes directos y forma parte de un ecosistema de alrededor de 18 grupos carnavalescos. Sus cuevas, ubicadas en el centro de la ciudad —con acceso principal por la calle El Carmen, esquina Restauración—, se han convertido en puntos de concentración que reciben, según estimaciones de su fundador, más de mil visitantes por domingo durante la temporada.




