
El director general de la franquicia Gigantes de San Francisco, Rafael Almánzar afirmó que la Liga Nacional de Baloncesto (LNB) entra a la temporada 2026 en una etapa de consolidación y crecimiento sostenido, posicionándose como la segunda propiedad deportiva de mayor relevancia en la República Dominicana, solo detrás del béisbol profesional.
En su artículo titulado “LNB 2026: consolidación, crecimiento y el ascenso definitivo del baloncesto dominicano”, Almánzar proyectó que el torneo, cuyo inicio está previsto para el 14 de abril, marca un nuevo capítulo para el baloncesto profesional del país, respaldado por avances en lo deportivo, comercial y comunicacional.
El también ejecutivo de Adcio Media y director de mercadeo de los Gigantes del Cibao, sostuvo que la liga ha logrado construir una marca más moderna, apoyada en estrategias digitales, narrativa deportiva y conexión con nuevas audiencias.
“El juego no solo se vive en la cancha, sino también en las plataformas digitales y en la manera en que se proyectan sus protagonistas”, plantea Almánzar, al destacar el fortalecimiento de la identidad de la liga y su alineación con las tendencias actuales del consumo deportivo.
El artículo resalta que la LNB ha dejado de percibirse como un torneo alternativo, logrando mayor visibilidad en medios tradicionales y digitales, así como el interés de patrocinadores, en un entorno competitivo dentro del mercado deportivo nacional.
En el plano deportivo, Almánzar valoró el aumento en el nivel de juego, impulsado por la combinación de talento local, refuerzos y jóvenes en desarrollo, lo que ha elevado la competitividad y el espectáculo en cancha, consolidando nuevas figuras dentro del circuito.
No obstante, señaló que aún existen oportunidades de mejora en áreas como la experiencia del fanático, la expansión digital y el fortalecimiento del modelo comercial, aspectos que definió como pasos naturales dentro del proceso evolutivo de la liga.
Finalmente, indicó que la temporada 2026 no solo reafirma el presente de la LNB, sino que proyecta un futuro en el que el baloncesto dominicano continuará ganando terreno como industria deportiva y como uno de los principales pilares del deporte nacional.




