
En un emotivo acto que reconoció una vida dedicada a la salud y la formación de nuevas generaciones, el VIII Congreso Internacional de Medicina Integral rindió un solemne homenaje al Dr. José Poncio Luna Tejada, dedicando esta edición a su invaluable legado como cardiólogo, docente y pilar de la comunidad médica de la región Nordeste.
Visiblemente emocionado al recibir la placa de reconocimiento de manos de los directivos del Centro Médico Docente Siglo 21 y la Universidad Católica Nordestana (UCNE), el Dr. Luna expresó su gratitud con sentidas palabras.
«Es un alto honor recibir este reconocimiento que nace del mismísimo corazón de esta población (…) Las palabras en este momento no brotan fácilmente porque la emoción sobrepasa el límite. Así que, muchas gracias», manifestó ante un auditorio lleno de personalidades.
Nativo de San Víctor, Moca, el Dr. Poncio Luna ha forjado una carrera de más de cuatro décadas, marcada por su servicio ininterrumpido en el Hospital San Vicente de Paúl, donde ocupó los cargos de Jefe de Servicio de Medicina Interna, Director del hospital y Jefe del Departamento de Cardiología. Su vocación por la enseñanza lo llevó a ser profesor de farmacología y fisiopatología en la Universidad Nordestana (UCNE) y en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD-CURNE), dejando una huella imborrable en cientos de médicos que hoy ejercen en la región y el país.
Su liderazgo trascendió las aulas y los hospitales, llegando a presidir la Asociación Médica Dominicana (hoy Colegio Médico Dominicano) en el período 1984-1986, y fue presidente fundador de la Sociedad Dominicana de Cardiología, Capítulo Nordeste. Además de su prolífica labor como investigador, con 37 trabajos publicados y la fundación de revistas médicas, su compromiso social se refleja en su trabajo voluntario en el Cuerpo de Bomberos y el Hogar de Ancianos América Esperanza.
La influencia del Dr. Luna fue un tema recurrente durante la noche. El conferencista magistral, Dr. Ricardo Nieves, no dudó en señalar al homenajeado como la encarnación de su disertación sobre la ética, afirmando: «Si me dijeran en qué se resume mi conferencia de ética, yo diría un nombre: Dr. Poncio Luna. Lo resume todo. Un ser humano es digno cuando es digno de ser envidiado. Lo envidio, doctor».
Este homenaje, que también reconoció a la familia Rizek Sued y al Capítulo Nordeste de la Sociedad Dominicana de Cardiología, subraya el compromiso del congreso con la exaltación de los valores de servicio, ética y excelencia profesional que el Dr. Poncio Luna ha representado a lo largo de su vida.




