
La revista oficial de la Sociedad Dominicana de Cirugía Cardiovascular (SODOCICAR) publicó un artículo del Dr. Lorenzo García Hernández que documenta su experiencia quirúrgica y los resultados clínicos obtenidos en 31 pacientes sometidos a endarterectomía carotídea, procedimiento destinado a reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares.
El trabajo, titulado “Endarterectomía carotídea: experiencia quirúrgica y resultados en pacientes tratados”, expone los criterios médicos para seleccionar a los pacientes, describe el procedimiento quirúrgico y detalla los resultados obtenidos durante el manejo clínico y posoperatorio.
La serie estuvo integrada por 16 mujeres y 15 hombres. Entre las principales condiciones asociadas, el artículo establece que el 92 % de los pacientes presentaba hipertensión arterial, mientras que el 68 % padecía diabetes mellitus tipo 2, dos factores estrechamente vinculados con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.
La angiotomografía se utilizó como método diagnóstico definitivo en el 100 % de los casos, lo que permitió planificar cada intervención de acuerdo con las características clínicas y anatómicas de los pacientes.
Tras la cirugía, todos permanecieron durante al menos 24 horas en una unidad de cuidados intensivos, bajo vigilancia especializada. El promedio de hospitalización fue de cinco días y solo se registró un hematoma posquirúrgico como complicación.
El especialista considera que estos resultados reflejan una baja tasa de eventos adversos y se corresponden con los parámetros registrados en centros cardiovasculares especializados.
Procedimiento para prevenir accidentes cerebrovasculares
La endarterectomía carotídea consiste en retirar las placas de grasa o aterosclerosis que obstruyen las arterias carótidas, encargadas de transportar sangre hacia el cerebro. Su finalidad principal es reducir el riesgo de un accidente cerebrovascular isquémico.
En pacientes que ya han presentado síntomas neurológicos, el procedimiento suele recomendarse cuando la obstrucción alcanza o supera el 70 %. También puede considerarse en estenosis de entre 50 % y 69 %, dependiendo de las condiciones particulares del paciente.
El artículo señala que la intervención debe realizarse, idealmente, dentro de los primeros 14 días posteriores a un evento neurológico, siempre que la evaluación médica determine que el paciente reúne las condiciones necesarias.
En personas asintomáticas, la cirugía puede valorarse cuando la obstrucción es igual o superior al 70 %, el riesgo operatorio es bajo y la expectativa de vida supera los cinco años.
Enfermedad vinculada a eventos neurológicos
El trabajo explica que entre el 10 % y el 15 % de los accidentes cerebrovasculares isquémicos están relacionados con la enfermedad carotídea.
La afección puede avanzar sin manifestaciones evidentes hasta ocasionar un evento neurológico grave, por lo que el diagnóstico oportuno y el control de factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo, la obesidad y las alteraciones del colesterol resultan determinantes.
En las páginas 12 a 15 de la revista, el artículo combina la explicación científica del procedimiento con la experiencia clínica acumulada por el Dr. García Hernández, presentado en la publicación como cirujano cardiovascular.
La publicación se suma a la trayectoria académica y profesional del especialista, quien previamente había presentado resultados sobre endarterectomía carotídea en encuentros médicos y congresos especializados, además de desarrollar procedimientos cardiovasculares y vasculares de alta complejidad en la región Nordeste.




